El Legado Eterno de James Harrison: El Hombre que Salvó Millones de Vidas.

Durante más de 60 años, donó plasma sanguíneo, acumulando un total de 1.173 donaciones.

Versátil Magazine

4/1/20253 min read

El 17 de febrero de 2025, Australia y el mundo entero se despidieron de un héroe silencioso: James Harrison, conocido cariñosamente como "el hombre del brazo de oro". A sus 96 años, falleció pacíficamente en un hogar de ancianos en Nueva Gales del Sur, dejando tras de sí un legado extraordinario que trascenderá generaciones.

Un Don Invaluable: El Anticuerpo Anti-D

La historia de James Harrison es una de generosidad y sacrificio. Durante más de 60 años, donó plasma sanguíneo, acumulando un total de 1.173 donaciones. Su sangre contenía un anticuerpo raro y vital, el anti-D, que resultó ser la clave para combatir la enfermedad hemolítica Rhesus D. Esta condición, que afecta a los bebés nacidos de madres con sangre Rh negativo, podía tener consecuencias devastadoras, incluyendo daño cerebral e incluso la muerte.

Un Legado de Amor y Generosidad

El impacto de James Harrison es incalculable. Se estima que sus donaciones ayudaron a salvar a más de 2 millones de bebés en Australia. "Cada ampolla de Anti-D fabricada en Australia contiene a James", afirmó Robyn Barlow, coordinadora del programa Rh.

Su dedicación y altruismo fueron reconocidos en 1999 con la Medalla de la Orden de Australia. Sin embargo, Harrison siempre se mantuvo humilde, considerándose a sí mismo como un simple donante. "Siempre decía que no duele y que la vida que salves puede ser la tuya", recordó su hija, Tracey Mellowship, quien también se benefició del tratamiento anti-D.

Un Héroe Anónimo: Salvando Vidas desde 1954

La motivación de Harrison para donar sangre surgió de una experiencia personal. A los 14 años, necesitó 13 unidades de sangre tras una cirugía mayor. Este acto de bondad lo inspiró a convertirse en donante a los 18 años, marcando el inicio de una misión que salvaría millones de vidas.

"Me pidieron que fuera conejillo de indias y desde entonces he estado donando", comentó Harrison en 2018. Su sangre fue fundamental para desarrollar la inyección anti-D, un tratamiento que se administra a las madres Rh negativas para evitar que sus cuerpos ataquen a los bebés Rh positivos.

El Legado Continúa: "James en un Frasco"

Aunque James Harrison ya no esté físicamente, su legado perdura. Lifeblood y un equipo de investigadores de WEHI están trabajando para recrear el anticuerpo anti-D en laboratorio. Este proyecto, denominado "James en un frasco", busca garantizar que el tratamiento siga estando disponible para las futuras generaciones.

Un Héroe Inolvidable

James Harrison, el "hombre del brazo de oro", es un ejemplo de humanidad y generosidad. Su legado vivirá para siempre en los millones de vidas que salvó y en la esperanza que brindó a innumerables familias. Como dijo Robyn Barlow: "Nunca volveremos a ver a un donante como él... ha salvado a millones de bebés, y su legado será eterno".