Black Guayaba

25 años, Cuatro personalidades, una misma frecuencia.

ARTISTA VERSATIL

Versátil Magazine

2/7/20262 min read

Por Amaxy Moreno. Foto: Roberto Valbuena.

Hay bandas que marcan una época y otras que, con el tiempo, se convierten en parte de la memoria emocional de un país.

Black Guayaba es una banda que ha construido algo que va más allá de discos, premios o escenarios: una relación humana sostenida por la confianza, el respeto y una sensibilidad compartida que se transforma en música.

El nombre, nacido casi por casualidad, terminó definiendo una filosofía. "La música es la que hace el nombre", recuerdan, al evocar aquel momento en que una decisión improvisada se convirtió en identidad permanente. Desde entonces, Black Guayaba ha sido fiel a hacer la música que les nace, sin perseguir modas ni responder a las exigencias del mercado.

Esa misma coherencia los llevó a convertirse en autogestores de su propio camino. Ante la falta de espacios para el rock en la isla, decidieron grabar, producir y manejar sus proyectos por cuenta propia. Construyeron su primer estudio, aprendieron sobre la marcha y asumen el control creativo y logístico de su discografía y sus conciertos. "La necesidad fue la que nos llevó a hacerlo nosotros mismos", afirman. Fue una decisión que marcó su carácter independiente y los llevó, eventualmente, al reconocimiento internacional.

Cada integrante aporta una personalidad distinta que se entrelaza naturalmente. Gustavo González lidera con una voz cargada de emoción y honestidad, Javier Morales y Carlos Colón construyen atmósferas desde la guitarra y los teclados con una complicidad que no necesita instrucciones, y Carlos "Toro" Ortiz, desde el bajo, sostiene el pulso invisible que conecta cuerpo y emoción. "El bajo es la canción dentro de la canción", afirma, consciente de ese rol silencioso pero esencial.

Lejos del glamur idealizado, la banda habla con honestidad sobre la vulnerabilidad, el cansancio y las dudas. El amor propio, aparece en su manera de cuidarse, de darse espacio y de apoyarse dentro y fuera del escenario. "No somos absolutistas con nuestros pensamientos", reflexionan, conscientes de que la música también se nutre de las caídas.

En sintonía con la edición Self Love, Black Guayaba habla sin mascaras sobre el autocuidado y el apoyo familiar. Para ellos, el éxito no es una meta fija, sino el camino compartido. Hoy, Black Guayaba sigue siendo el mismo de siempre: auténtico, evolucionado y profundamente humano.